Dametis le acompaña en la descarbonización de la industria
Descarbonización industrial: una obligación ante la emergencia climática, pero también una oportunidad para reducir costes y aumentar la competitividad en un mercado muy exigente.
¿Cómo descarbonizar de forma eficaz y duradera?

Descarbonización industrial: ¿cuáles son los retos?
Entre 1990 y 2023, Francia ha reducido sus emisiones de carbono (vinculadas al CO₂) en un 31 %. Esta disminución se explica principalmente por la desindustrialización, pero también por los esfuerzos realizados en materia de eficiencia energética.
Para alcanzar el objetivo de neutralidad de carbono de aquí a 2050, es indispensable acelerar esta dinámica. Se ha fijado una etapa intermedia para 2030: reducir en un 50 % las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 1990.
En Francia, se distinguen cinco fuentes principales de emisiones de gases de efecto invernadero. Entre ellas, la industria ocupa un lugar importante, especialmente a través de las emisiones vinculadas a los procesos industriales, que constituyen una palanca fundamental de descarbonización.
Los industriales ocupan, por tanto, un lugar central en la consecución de los objetivos de reducción de emisiones de GEI, tanto a nivel de Francia como a escala europea.
26%
Proporción de emisiones de GEI vinculadas a la energía, la manufactura y la construcción en Francia, durante el año 2023.
Fuente: Citepa
El programa Francia 2030 indica la necesidad de reindustrializar el país y acelerar su transición ecológica. La descarbonización industrial debe contribuir a este objetivo.
Un reto con múltiples beneficios para los industriales
Hoy en día, la descarbonización de la industria se basa en gran medida en la evolución del mix energético, es decir, la sustitución de las energías fósiles por fuentes de energía bajas en carbono o incluso renovables. No obstante, esta transición es técnicamente compleja y requiere previamente un control y una optimización de los consumos bastante importantes. La evolución del mix energético puede exigir inversiones importantes por parte de los industriales: electrificación de procesos, recuperación de calor residual, etc.
Aun así, existen ayudas financieras que permiten reducir el tiempo de retorno de la inversión.
De hecho, el mercado de la industria es hoy en día muy competitivo, y si bien la descarbonización representa retos tanto ambientales como normativos, económicos y sociales, también hay que recordar que este objetivo puede ser una verdadera ventaja para los industriales.
Más allá del compromiso medioambiental, la descarbonización industrial puede aportar otras dinámicas positivas:
- Mejor control de los costes al reducir los consumos energéticos
- Aumento de la resiliencia al ser menos dependiente de la volatilidad de los precios de la energía
- Mejor reactividad ante situaciones de crisis con la definición de escenarios predefinidos
- Mejora de la imagen de marca ante clientes y proveedores

Algunas industrias cuentan con emisiones más difíciles de reducir que otras, entonces ¿cómo poner en marcha una estrategia de descarbonización que sea eficaz y duradera a largo plazo?
¿Cómo hacer de su descarbonización industrial un éxito?
La descarbonización industrial se basa, en la mayoría de los casos, en la implementación de acciones de optimización energética y en la evolución del mix energético. Estas pueden ser sencillas y accionables rápidamente o requerir inversiones más consecuentes. En cualquier caso, su objetivo debe ser reducir la huella de carbono de la fábrica manteniendo, o incluso mejorando, su rendimiento de producción.
Para garantizar una estrategia de descarbonización eficiente, primero hay que realizar un diagnóstico inicial, es decir, identificar los flujos energéticos y las fuentes de emisiones de CO₂.
Para ello, se recomienda realizar una Huella de carbono o balance de GEI (BEGES).
Balance de GEI o BEGES
Este balance tiene en cuenta los alcances 1 y 2, a saber, las emisiones directas e indirectas. El código de medio ambiente hace que este inventario sea obligatorio para todas las organizaciones siguientes:
- Empresas de más de 500 empleados en Francia metropolitana
- Empresas de más de 250 empleados en ultramar
- Servicios del Estado
- Entidades locales de más de 50.000 habitantes
- Establecimientos públicos y otras personas jurídicas de derecho público de más de 250 agentes (hospitales, por ejemplo)
Las empresas sujetas a la obligación deben elaborar y publicar un balance de GEI cada 4 años. Las entidades públicas, por su parte, están sujetas a obligaciones de actualización más frecuentes, fijadas en 3 años.
Huella de carbono
La huella de carbono, por su parte, no es obligatoria. El perímetro de contabilización con este balance es diferente. De hecho, tiene en cuenta la totalidad de los gases de efecto invernadero emitidos y, por tanto, cubre todos los alcances 1, 2 y 3.
Integra entonces todas las emisiones indirectas no incluidas en el alcance 2. Se trata generalmente de las emisiones más complejas de contabilizar. En estas emisiones se incluyen especialmente todas aquellas vinculadas a la cadena logística y al ciclo de vida de los productos.
¿Desea realizar un balance de GEI?
Tras la realización de uno de estos balances, se podrá construir una estrategia.
¿Acciones con o sin inversiones? Esto depende especialmente de la madurez de la fábrica, de la cantidad de emisiones de GEI producidas al año y de los objetivos de descarbonización.
Acciones de descarbonización para reducir rápidamente su huella de carbono
En la industria, se observan con frecuencia varias situaciones de este tipo: un horno mantenido en funcionamiento en vacío, una consigna de aire comprimido ajustada demasiado alta o incluso un equipo puesto en marcha mucho antes de su uso.
Estas prácticas suelen estar vinculadas a una voluntad de asegurar una producción elevada. Sin embargo, generalmente no aportan ningún beneficio y representan costes para la fábrica, tanto a nivel económico como ambiental.
Estas acciones que creemos sin consecuencias, finalmente le cuestan mucho al industrial. La visita de expertos al sitio puede ayudar a identificarlas y remediarlas rápidamente.
Estas acciones de optimización, a menudo rápidas de implementar, contribuyen a la reducción de la huella de carbono de un sitio industrial. No obstante, para alcanzar un objetivo de descarbonización más ambicioso, a veces es necesario ir más allá en el proceso y comprometer inversiones financieras.
Las inversiones posibles para una descarbonización industrial óptima
Según los procesos y los servicios auxiliares del sitio, son posibles diferentes acciones. Se trata aquí mayoritariamente de proyectos energéticos técnicos pero al alcance de la mano cuando se trabaja con expertos.
Modernización de los equipos
Con el paso del tiempo, los equipos se desgastan y ya no son capaces de combinar una alta productividad con un bajo impacto de carbono. Por lo tanto, puede ser pertinente sustituir los equipos existentes por tecnologías más recientes, diseñadas para minimizar su consumo energético ofreciendo al mismo tiempo mejores rendimientos.

Electrificación de los procesos
Aquí se sustituye la combustión de energías fósiles por electricidad descarbonizada en diversos procesos con necesidades de agua caliente y/o vapor. Los hornos, por ejemplo, pueden ser electrificados.
Recuperación del calor residual
Se trata aquí de captar el calor rechazado por un proceso para reutilizarlo con fines industriales en otro proceso.
180 toneladas de CO2
cantidad de emisiones de GEI evitadas cada año en Croda gracias a la recuperación de calor residual.
Hibridación de la producción de calor
Este sistema consiste en combinar al menos dos fuentes de energía diferentes, típicamente energía fósil y energía procedente de una recuperación de calor residual. Esto permite ser menos dependiente de las energías fósiles e integrar fuentes más verdes, sin modificaciones drásticas de todos sus recursos.
Optimización del frío industrial
El ciclo frigorífico puede optimizarse, especialmente con válvulas de expansión electrónicas autoadaptativas, o la regulación de las bombas de distribución, por ejemplo. Al mejorar el pilotaje de las bombas en función de las necesidades, se ahorra de media un 50 % de su consumo.

¡Con MyProject, nuestros expertos le acompañan en su descarbonización gracias a proyectos técnicos llave en mano!
Existen diferentes ayudas disponibles para la financiación de este tipo de proyectos. Le permiten tener un retorno de inversión muy rápido. Infórmese.
Seguir en el tiempo la evolución de su huella de carbono

Para poner en marcha una estrategia de descarbonización eficaz, hay que conocer con precisión la situación de partida, disponiendo de una visión global de los consumos y las emisiones del sitio. No obstante, este proceso también es indispensable para evaluar el impacto de las acciones de optimización.
Sin una visibilidad clara de los datos de consumo energético y la huella de carbono asociada, es difícil identificar y priorizar las acciones más pertinentes para reducir sus costes y su impacto ambiental. Existe entonces el riesgo de que el industrial concentre sus esfuerzos en puntos de baja emisión, limitando así el impacto y la eficacia de su estrategia baja en carbono.
Para remediar esto, nuestros equipos recomiendan implementar un software EMS (Energy Management Software).
Una vez implementada en la fábrica, la herramienta permite seguir en tiempo real los consumos, visualizar la evolución de la huella de carbono del sitio y evaluar el impacto de las acciones emprendidas. Alimentado continuamente por los datos del sitio, que valida y contextualiza, el EMS facilita la toma de decisiones identificando las desviaciones y recomendando diversas acciones de mejora.
Al poder ser manejado por perfiles muy diferentes dentro del grupo industrial (Dirección, Producción, Finanzas, Mantenimiento, etc.), el software permite simplificar tanto la construcción como el seguimiento de una estrategia de descarbonización. Es un verdadero pilar para una mejora continua del rendimiento de la fábrica.