Descarbonización empresa
La urgencia medioambiental redefine las reglas del mundo económico. Hoy, al llevar a cabo activamente un enfoque de descarbonización, las empresas actúan a favor del medio ambiente al tiempo que activan una auténtica palanca de rendimiento, viable a largo plazo.

Descarbonización, ¿de qué hablamos?
La descarbonización, también conocida como descarbonización, engloba todas las acciones implementadas que permiten a una empresa reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Este término se aplica a diferentes escalas, tanto a nivel de un país, como de sus habitantes o de una empresa como una industria.
La importancia de la descarbonización en la empresa, ¿cuáles son los retos reales?
Para hacer frente a la urgencia climática y responder a los objetivos esperados, la descarbonización de las empresas debe acelerarse. En claro, los mayores contaminadores, es decir, las empresas, deben actuar y poner en marcha planes de acción para reducir su impacto de carbono.
Los objetivos esperados por el Estado en términos de descarbonización de las empresas
2030: reducir las emisiones de GEI en un 50% con respecto a 2030
2050: alcanzar la neutralidad de carbono
El reparto de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2024, calculado por el SDES y publicado por Citepa, muestra los sectores de actividad más contaminantes.

La descarbonización de las empresas de este sector permitiría hacer frente a 2 grandes retos públicos, a saber la preservación del medio ambiente y de la salud pública.
Preservación del medio ambiente
Durante la COP21, los Estados se comprometieron a limitar el calentamiento global entre 1,5°C y 2°C de aquí a 2100 con respecto a la era preindustrial. A primera vista, una variación así puede parecer irrisoria pero, aun así, implicaría una multiplicación y una intensificación de los fenómenos climáticos.
Salud pública
La descarbonización de las empresas también contribuiría a mejorar la calidad del aire, hoy muy contaminado en algunas zonas y responsable de numerosas enfermedades respiratorias y cardiovasculares
Para acompañar a las empresas en su enfoque de descarbonización, el Estado francés se apoya en su hoja de ruta, la Estrategia Nacional Baja en Carbono (SNBC) y en dispositivos reglamentarios y financieros, como la ley de industria verde y el plan Francia 2030. Si la ley de industria verde debe permitir reindustrializar Francia al tiempo que desarrolla tecnologías verdes, el plan Francia 2030 representa, por su parte, el plan de inversión que debe permitir recuperar el retraso industrial francés.
El marco SBTI también apoya la descarbonización de las empresas: este referente mundial tiene como objetivo ayudarles a fijar sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento global a 1,5°C de conformidad con el Acuerdo de París.
Entre los sectores llamados a acelerar su descarbonización, la industria es uno de aquellos en los que todavía quedan muchas palancas por activar para contribuir activamente a los objetivos de Francia. Zoom sobre este sector y sobre las principales acciones a poner en marcha para el éxito de su transición.
Descarbonización industrial: ¿qué plan de acción poner en marcha?
La descarbonización de la industria se basa en gran medida en la implementación de acciones de optimización energética y en la evolución del mix energético. Con o sin inversiones, estas acciones deben permitir reducir drásticamente la huella de carbono de la fábrica.
Como industrial, poner en marcha un plan de acción le ayudará a estructurar su enfoque, a priorizar las tareas y a seguir el avance de su proyecto de descarbonización. Le compartimos las etapas a respetar para una descarbonización óptima.
“Solo se puede mejorar lo que se mide”
1. Realizar un diagnóstico
Debe realizarse un primer diagnóstico; nuestros equipos recomiendan realizar un balance de carbono o balance de GEI (BEGES).
Mientras que el balance de carbono tiene en cuenta todas las emisiones de la empresa, del scope 1 al scope 3, el BEGES solo tiene en cuenta los scopes 1 y 2, lo que lo convierte en un balance más accesible.
Otra gran diferencia entre estos dos estudios: su carácter obligatorio.
Si el balance de carbono se basa en un enfoque voluntario, el BEGES es, por su parte, una obligación legal para determinadas empresas, que deben renovarlo cada 4 años.
2. Dotarse de un software EMS (Energy Management Software)
El software EMS, un elemento opcional pero que permite facilitar la identificación y el seguimiento de las acciones de optimización para aumentar y mantener su rendimiento a largo plazo.
Conectada a los sensores de su fábrica, esta herramienta recopila, verifica, clasifica y analiza sus datos en tiempo real. Así, se le alerta en cuanto hay presencia de una fuga o una desviación.
Pero estas funcionalidades van mucho más allá de la simple vigilancia. Le ayuda a definir objetivos, a pilotar su rendimiento y a desplegar una hoja de ruta, a escala de un sitio o de un grupo, para optimizar la gestión de su energía y de su agua.
Un software de monitorización como MyDametis dispone de una interfaz personalizada (cada departamento puede destacar los KPI que le conciernen) permitiendo así federar a diversos equipos en este proyecto: dirección, producción, mantenimiento, finanzas, etc. Es un verdadero aliado en la implementación de su estrategia de descarbonización en la empresa.
3. Reducir su huella de carbono activando palancas sencillas y sin inversiones
En eficiencia energética, a menudo se subestiman los gestos del día a día.
Identificar acciones sencillas, realizables inmediatamente sin una inversión particular permite a menudo reducir drásticamente los consumos energéticos.
- Apagar un horno industrial entre dos fases de producción
- Poner en funcionamiento un equipo unos minutos antes de su uso
- Ajustar las consignas de aire comprimido
Estas acciones son sencillas, rápidamente accionables y, sin embargo, en la industria a menudo se observan prácticas inversas
4. Invertir para la descarbonización de la empresa y para hacer evolucionar su mix energético
Para ir aún más lejos en su proyecto de descarbonización, se pueden realizar inversiones. Más allá de optimizar sus consumos energéticos, una parte de estas acciones también contribuye a hacer evolucionar sus fuentes de energía.
- La electrificación de los procesos permite sustituir la combustión de energías fósiles por electricidad.
- La recuperación de calor residual permite calentar las oficinas o reutilizar el calor con otros fines industriales.
- La hibridación de la producción de calor. Al combinar dos fuentes de calor diferentes (energía fósil – calor residual, por ejemplo) integra progresivamente fuentes más verdes.
- La optimización del frío industrial. A modo de ejemplo, un industrial ahorra de media un 50% de su consumo en frío mejorando el pilotaje de las bombas.
- La integración de energías renovables para sustituir sus energías fósiles por energías más respetuosas con el medio ambiente. Son posibles diferentes soluciones muy distintas: biomasa, metanización, etc.
Estos proyectos son complejos de poner en marcha; por eso, en Dametis hemos creado MyProject, una oferta a medida para la realización de sus trabajos llave en mano y el acompañamiento en la financiación de los mismos.
¿Quiere descarbonizar su empresa?
¡Dametis le acompaña!
Las ventajas de la descarbonización en la empresa
Al adoptar un enfoque riguroso que permita descarbonizar su actividad, se beneficia de nuevas dinámicas positivas, tanto económicas como sociales y medioambientales.
Las ventajas económicas
- Los costes relacionados con sus consumos energéticos se reducen y se controlan mejor
- Su resiliencia frente a la volatilidad de los precios de la energía aumenta
- Sus inversiones para disponer de tecnologías de descarbonización innovadoras se anticipan
Las ventajas sociales
- Mejora la confianza de los consumidores o (futuros) colaboradores sensibles a los criterios medioambientales hacia su empresa
- Responde más fácilmente a las exigencias de los inversores que hoy favorecen a las empresas responsables
Las ventajas medioambientales
- Participa activamente en la preservación del medio ambiente
- Cumple con las normativas medioambientales al tiempo que las anticipa y evita el riesgo de sanciones
- Mejora su reactividad ante situaciones de crisis