Sistema de gestión energética: las ventajas de su implementación
También conocido por los acrónimos “SMEn” o “SMÉ”, el sistema de gestión energética es un enfoque estratégico para seguir cumpliendo la normativa del mercado (ley DDADUE, auditorías energéticas, etc.), al tiempo que se reduce la vulnerabilidad frente a la fluctuación de los precios de la energía.

¿Qué es un sistema de gestión energética?
Se trata de un sistema en el que se define una hoja de ruta sobre el rendimiento energético. Contiene los objetivos y el plan de acciones con una metodología de mejora continua. Para lograr estos objetivos, el sistema de gestión energética también describe los recursos y herramientas movilizados, la lista de usos energéticos y los indicadores de rendimiento a seguir.
De forma más global, este sistema, una vez implementado, permite planificar y analizar las acciones implementadas, buscar acciones correctivas y seguir su evolución.
Basado en la norma ISO 50001, el sistema de gestión energética debe percibirse como una verdadera palanca de mejora de la eficiencia energética.
¿Cuáles son las ventajas de implementar un SMÉ?

La implementación de un sistema de gestión energética aporta numerosos beneficios, tanto a nivel económico como estratégico.
Un reconocimiento internacional y una imagen valorada.
Basado en la norma ISO 50001, este sistema ofrece un marco estructurado reconocido mundialmente. Así, permite al industrial que lo implementa valorar su imagen y su compromiso de RSC ante diferentes partes: proveedores, clientes, socios, inversores…
Una nueva dinámica interna, más centrada en los temas energéticos.
A nivel interno, el SMÉ aporta una visión clara de los retos energéticos. Bien construido, refuerza la implicación de diversos equipos en torno al proyecto energético. La energía ya no recae únicamente en un responsable de energía, sino que pasa a ser un tema en el que colaboradores de distintos ámbitos (dirección, finanzas, mantenimiento, producción, etc.) se vuelven proactivos.
Una reducción de la factura energética.
Al aportar un enfoque estructurado, el sistema de gestión energética permite una gestión más eficaz del consumo energético. ¡Este control asegura la reducción de la factura energética y, por extensión, la disminución de la huella de carbono!
Una fortaleza frente a los cambios normativos.
El SMEn permite anticipar y responder con mayor tranquilidad a las limitaciones legislativas del mercado (Auditoría energética obligatoria, decreto terciario, CSRD, etc.).
El sistema de gestión energética, obligatorio para los mayores consumidores de energía.
La ley DDADUE ha redefinido recientemente las obligaciones industriales.
¿Su consumo energético anual es superior a 23,6 GWh?
Tiene la obligación de implementar un sistema de gestión energética ISO 50001 a más tardar el 11 de octubre de 2027.
¿Su consumo energético anual está entre 2,7 y 23,6 GWh?
Tiene la obligación de realizar una auditoría energética industrial antes del 11 de octubre de 2026; posteriormente deberá renovarse cada 4 años.
¿Desea saber más sobre las obligaciones y exenciones? Le invitamos a leer nuestro contenido dedicado a la norma 50001.
¿Cómo implementar un sistema de gestión energética?
La implementación de un SMÉ es un proceso riguroso, basado en el respeto de varias etapas clave.
Designar un referente
El papel de esta persona es gestionar eficazmente el SGE, por lo que es fundamental que posea sólidas competencias en energía. A menudo se designa a los referentes energéticos o Energy Manager.
Realizar una auditoría energética
Para establecer un sistema sólido, todos los datos energéticos deben ser identificados, mapeados y calculados mediante una auditoría.
Definir una política energética y objetivos
Elaborada dentro de un grupo o un sitio industrial, esta política, que incluye los objetivos, debe adaptarse a los usos y consumos de los sitios afectados por la implementación del sistema de gestión energética.
Desplegar el plan de acción
Comienza el trabajo de campo, es el momento de realizar los ajustes técnicos, desarrollar las acciones y llevar a cabo trabajos energéticos si es necesario.
Analizar las acciones de mejora implementadas
Los resultados deben compararse con los del periodo de referencia. Es aquí donde se constatan las evoluciones. En su caso, pueden volver a implementarse acciones correctivas; es importante encontrar medios que permitan consolidar el rendimiento energético alcanzado.
Un enfoque así es largo de implementar y puede quedar obsoleto rápidamente si no se implementa ninguna automatización. Para paliar este problema, la implementación de un software EMS es un enfoque muy beneficioso que da buenos resultados en muchas industrias.
Industriales, Dametis les acompaña en cada etapa de su enfoque: la realización de la auditoría energética, la implementación de un software EMS y de un sistema de gestión energética, etc.