Sistema de gestión de la energía: las ventajas de su implementación
También conocido por las siglas “SMEn” o “SGE”, el sistema de gestión de la energía es un enfoque estratégico para controlar, reducir el consumo de energía y optimizar la resiliencia ante la fluctuación de precios. En algunos países, este enfoque es obligatorio para cumplir con las normativas del mercado (ley DDADUE, auditorías energéticas, etc.).


“Como en cualquier enfoque similar al lean management, el hecho de medir y monitorear indicadores con respecto a metas permite iniciar una fase de mejora continua. Este enfoque permite generar un 5% de ahorro desde el inicio del proceso. En cambio, cuando todos los equipos de la planta se apropian plenamente del sistema y alcanzan un nivel de madurez elevado, los ahorros pueden alcanzar hasta un 15%. Hablamos aquí de ahorros realizados sin inversión.
Cuando la planta integra proyectos con inversión, vemos que los ahorros aumentan significativamente. Tenemos clientes que, gracias a estas inversiones, logran entre un 30 y un 40% de ahorro de energía. Cuando trabajamos en la matriz energética, podemos alcanzar un 85% de descarbonización en el alcance 1 y 2 de la planta”
Julian Aristizabal, CEO de Dametis
¿Qué es un sistema de gestión de la energía?
Se trata de un sistema en el que se define una hoja de ruta sobre el desempeño energético. Esta contiene los objetivos y el plan de acciones con una metodología de mejora continua. Para lograr estos objetivos, el sistema de gestión de la energía también describe los recursos y herramientas movilizados, la lista de usos energéticos, los indicadores de desempeño a seguir y el método de trabajo.
El sistema de gestión de la energía se basa generalmente en una norma que permite enmarcar las reglas y el modo operativo del sistema. En Europa, los industriales utilizan la norma ISO 50001, que se ha vuelto indispensable, convirtiéndola en una verdadera palanca de mejora de la eficiencia energética.
¿Cuáles son las ventajas de implementar un SGE?

La implementación de un sistema de gestión de la energía aporta numerosos beneficios, tanto en el plano económico como estratégico.
Un reconocimiento internacional y una imagen valorizada.
Basado en una norma de renombre, este sistema ofrece un marco estructurado reconocido mundialmente. De este modo, permite al industrial que lo implementa valorizar su imagen y su compromiso de RSE ante diferentes partes: proveedores, clientes, socios, inversionistas…
Una nueva dinámica interna, más centrada en los temas de la energía.
Internamente, el SGE aporta una visión clara de los desafíos energéticos. Bien construido, refuerza la implicación de diversos equipos en torno al proyecto energético. La energía ya no recae únicamente en un gestor energético, sino que se convierte en un tema donde los colaboradores de diversas áreas (dirección, finanzas, mantenimiento, producción, etc.) se vuelven proactivos.
Una reducción de la factura energética.
Al aportar un enfoque estructurado, el sistema de gestión de la energía permite asegurar un control más eficaz de los consumos energéticos. ¡Este control garantiza la reducción de la factura y, por extensión, la disminución de la huella de carbono!
Una fortaleza frente a las evoluciones reglamentarias.
El SGEn permite anticipar y responder con mayor serenidad a las restricciones legislativas del mercado (auditoría energética obligatoria, decreto terciario, CSRD, etc.)
El sistema de gestión de la energía, obligatorio para los mayores consumidores de energía.
La ley DDADUE ha redefinido recientemente las obligaciones industriales.
¿Su consumo energético anual es superior a 23,6 GWh?
Usted tiene la obligación de implementar un sistema de gestión de la energía ISO 50001 a más tardar el 11 de octubre de 2027.
A modo indicativo, y aunque depende de la matriz energética, un consumo de 23,6 GWh corresponde en promedio a una factura de 1,5 millones de euros al año.
¿Su consumo energético anual está comprendido entre 2,7 y 23,6 GWh?
Usted tiene la obligación de realizar una auditoría energética industrial antes del 11 de octubre de 2026, la cual deberá renovarse cada 4 años. En promedio, y según la matriz energética seleccionada, un consumo de 2,7 GWh representa una factura anual de aproximadamente 200 000 € al año.
Aunque no esté sujeto a la obligación, sepa que la certificación lo exime de realizar auditorías energéticas. Más allá de esta ventaja, la norma ISO 50001 fomenta un enfoque virtuoso, comprometiendo a su sitio en un proceso de mejora continua con ahorros de energía garantizados.
¿Desea saber más sobre las obligaciones y exenciones? Lo invitamos a leer nuestro contenido dedicado a la norma 50001.
¿Cómo implementar un sistema de gestión de la energía?
La implementación de un SGE es un enfoque riguroso, que se basa en el cumplimiento de diversas etapas clave.
Designar un referente
El papel de esta persona es gestionar eficazmente el sistema, por lo que es primordial que cuente con sólidas competencias en energía. A menudo se designan gestores energéticos o Energy Manager.
Realizar una auditoría energética
Para partir de un sistema sólido, el conjunto de datos energéticos debe ser identificado, cartografiado y calculado mediante una auditoría.
Definir una política energética y objetivos
Elaborada dentro de un grupo o un sitio industrial, esta política, que incluye los objetivos, debe adaptarse a los usos y consumos de los sitios afectados por la implementación del SMEn.
Elaborar y desplegar el plan de acción
La elaboración del plan de acción es una etapa esencial para mejorar el desempeño energético. Basado en los comentarios del responsable técnico y en las auditorías energéticas realizadas previamente, este plan agrupa un conjunto de acciones (con prioridad en algunas), respetando el alcance de intervención, el presupuesto asignado y los objetivos definidos en la política energética.
Las acciones de mejora deben ser validadas por todas las partes interesadas:
- La dirección financiera y de compras para validar los presupuestos
- Los equipos de producción y calidad para validar la factibilidad del proyecto
- Los equipos técnicos para estructurar, planificar e implementar los proyectos
Este trabajo puede ser complejo ya que implica numerosos intercambios y ajustes entre diferentes departamentos. Sin embargo, estos pueden facilitarse cuando la planta dispone de una herramienta que permite unificar y centralizar tanto la información como las comunicaciones.
Analizar las acciones de mejora implementadas
Cada proyecto debe ser objeto de un protocolo de validación de desempeño con una situación de referencia validada antes de la realización del proyecto. Los ahorros esperados deben validarse comparando el consumo real con la situación de referencia y los objetivos asignados al proyecto. En caso de no alcanzar los objetivos, se pueden implementar nuevamente acciones correctivas; si es necesario, es importante encontrar medios que permitan mantener el desempeño energético a lo largo del tiempo.
Para ello, se recomienda encarecidamente el método PDCA (Plan, Do, Check, Act).
Los industriales que implementan un SMEn tienden a crear numerosos archivos Excel para seguir los KPI y el plan de acción, lo que genera una rutina interna de seguimiento muy lenta y poco sostenible. Por lo tanto, el sistema de gestión de la energía pierde prioridad rápidamente ante las personas en el sitio que están sujetas a los imprevistos y urgencias del día a día.
Para mitigar estos problemas, la implementación de un software EMS es un enfoque muy virtuoso que estandariza el seguimiento y automatiza muchas tareas laboriosas. Esta herramienta facilita así la vida de las personas en el sitio al armonizar las prácticas a nivel del grupo.
Dametis lo acompaña en cada etapa de su proceso: desde la realización de la auditoría energética hasta la implementación de un software EMS, pasando por el despliegue de todos los elementos y metodologías de trabajo necesarios para la certificación de un sistema de gestión de la energía en el sitio.