
El “Fit for 55”: ¿qué es?
El “Fit for 55”, en español “ajuste a 55”, es un paquete legislativo europeo muy amplio. Su nombre proviene de su medida principal, que engloba el conjunto de objetivos: reducir al menos un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión Europea en 2030 (en comparación con el año de referencia 1990). Este paquete legislativo consagra así un claro refuerzo de las ambiciones europeas de reducción de gases de efecto invernadero, puesto que el objetivo anterior apuntaba a una reducción de “solo” el 40% de las emisiones europeas en 2030 (siempre en comparación con 1990).
Este paquete legislativo tiene como objetivo alinear el conjunto de la legislación europea con este objetivo de reducción. Esta es, de hecho, su particularidad, incluso su fortaleza: abarca un panel muy amplio de ámbitos. Panorama de las principales medidas.
El refuerzo del sistema de comercio de derechos de emisión europeo
El Sistema de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (RCDE UE), denominado Emissions Trading System (EU-ETS) en inglés, es un pilar de las políticas de descarbonización europea.
El Fit for 55 aumenta aún más su importancia con varias medidas clave:
- Una reducción más rápida de los derechos de emisión en el sistema de -2,2%/año a -4,3%/año en el período 2024-2027 y luego -4,4%/año en 2028-2030. Una medida que, en igualdad de condiciones, tiende a impulsar al alza el precio de la tonelada de CO2.
- La inclusión del transporte marítimo sobre el 40% de las emisiones verificadas del sector a partir de 2024, 70% a partir de 2025 y 100% a partir de 2026.
- La implementación del régimen mundial de compensación y reducción del carbono para la aviación internacional denominado CORSIA (Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation)
- La supresión progresiva de los derechos asignados gratuitamente a ciertos sectores industriales entre 2026 y 2034…
- … combinada con la puesta en marcha efectiva en 2026 de un mecanismo de ajuste en frontera por carbono (MAFC) para preservar la competitividad de las industrias europeas afectadas.
Para más detalles sobre estas diferentes medidas, puede leer nuestro artículo “Reforma del EU-ETS: un desafío para las industrias europeas”
La creación de un segundo sistema de comercio de derechos de emisión para la edificación y el transporte por carretera
El actual RCDE UE cubre las emisiones de los sectores industriales, marítimo y de la aviación. Pero otros dos sectores altamente emisores no están actualmente contemplados: el transporte por carretera y la edificación. Por ello, la Unión Europea prepara una ampliación de este mecanismo de comercio de derechos de CO2 con un mecanismo distinto denominado ETS 2 que funciona bajo el mismo principio. Este ETS 2 podría estar plenamente operativo a partir de 2027.
Para atenuar el impacto de este ETS 2 sobre los hogares y las microempresas, la Unión Europea crea un fondo social para el clima destinado a ayudar directamente a los hogares vulnerables, las microempresas vulnerables y los usos vulnerables del transporte que podrían verse afectados por este nuevo mecanismo.
Cabe señalar que el Fit for 55 integra igualmente un endurecimiento de las normas de emisión para los automóviles y las furgonetas con un objetivo ambicioso: la reducción del 100% de las emisiones en el horizonte 2035 para los automóviles y furgonetas nuevos.
65.000 millones de euros
El monto máximo asignado al fondo social para el clima
Fuente: Comisión Europea
Las emisiones de metano del sector de la energía también están contempladas
El metano es uno de los cuatro principales gases de efecto invernadero (junto con el CO2, el óxido nitroso y los gases fluorados) y el 2º contribuyente en volumen después del CO2. El problema es que el metano es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO2: su potencial de calentamiento para el planeta es más de 80 veces superior al del CO2 en 20 años.
Si las emisiones de metano del sector de la agricultura son difíciles de reducir, la Unión Europea estima que el sector de la energía (que representa aproximadamente el 20% de las emisiones totales de metano) puede comprometerse con esfuerzos de reducción. Por ello, el Fit for 55 prevé nuevas exigencias para los sectores del petróleo, el gas y el carbón, tales como la obligación de medir y verificar las emisiones por un organismo independiente, detectar y reparar las fugas, etc.
Las energías renovables y la eficiencia energética permanecen en el centro de las políticas energético-climáticas
A finales de 2008, la Unión Europea adoptó su primer paquete energético-climático 2020. Antecesor del Fit for 55, este fijaba como objetivo que las energías renovables representaran el 20% del consumo de energía europeo en 2020. Y este objetivo se alcanzó.
En el marco de su paquete climático 2030, la Unión Europea preveía elevar esta proporción al 32%. Pero el Fit for 55 apunta ahora a una proporción del 40% de energías renovables en todos los consumos de energía en 2030. Cabe señalar que, tras la crisis del gas que vivió Europa y la guerra en Ucrania, Europa ha elevado nuevamente este objetivo al 42,5%, siempre en 2030.
Lo mismo ocurre en materia de eficiencia energética, con el objetivo de reducir el consumo final de energía europeo en un 11,7% en 2030 en comparación con las proyecciones realizadas en 2020 (véase al respecto nuestro artículo “La refundición de la directiva de eficiencia energética”).
El Fit for 55 incluye igualmente ambiciones muy elevadas en materia de rendimiento energético de los edificios, priorizando los edificios menos eficientes.
Todos los edificios nuevos con cero emisiones de aquí a 2030
Todos los edificios existentes con cero emisiones de aquí a 2050
Los objetivos europeos para el sector de la edificación
Fuente: Comisión Europea
El auge de los combustibles alternativos
El sector de la aviación se ve obligado a utilizar combustibles sostenibles (ya sean biocombustibles avanzados o combustibles sintéticos derivados del hidrógeno, por ejemplo). A partir de 2025, los combustibles sostenibles en sentido amplio deberán representar el 2% de los combustibles utilizados en la aviación. Esta tasa se elevará posteriormente al 6% en 2030, al 34% en 2040 y al 70% en 2050.
Además, los combustibles sintéticos deberán representar al menos el 1,2% a partir de 2030 y el 35% en 2050. Este plazo específico otorgado a los combustibles sintéticos se explica: estos se producen actualmente en cantidad muy limitada.
El sector marítimo también está contemplado con la obligación de reducir su intensidad de carbono (en comparación con la media observada en 2020) en un 2% en 2025, un 6% en 2030, un 31% en 2040 y un 80% en 2050.
Por último, el Fit for 55 impone una aceleración del despliegue de las infraestructuras relativas a los combustibles alternativos, con especial énfasis en:
- Puntos de recarga para vehículos eléctricos cada 60 km en los ejes principales (antes de finales de 2025 para automóviles y antes de finales de 2030 para camiones de más de 3,5 toneladas).
- Puntos de repostaje de hidrógeno cada 200 km en los ejes principales antes de finales de 2030.
- Al menos una alimentación eléctrica en los puertos de navegación antes de 2030 y la posibilidad de que al menos el 90% de los portacontenedores puedan ser alimentados con electricidad en los puertos marítimos.
- Alimentaciones eléctricas en todos los puestos de estacionamiento junto a las terminales de aeropuertos.
El desarrollo del hidrógeno y los gases descarbonizados con el “Fit for 55”
Por último, el ajuste a 55 integra la cuestión del gas natural, que si bien emite dos veces menos que el carbón, por ejemplo, sigue siendo un combustible fósil emisor de CO2.
La Unión Europea apuesta por el desarrollo de los gases descarbonizados. Puede tratarse de gases renovables (biogás y biometano) o incluso de hidrógeno producido mediante energías renovables. Y las ambiciones de Europa en este ámbito son, nuevamente, muy elevadas.
66%
La proporción objetivo de gases renovables y bajos en carbono en 2050 (frente al 5% en la actualidad)
Fuente: Comisión Europea
El conjunto de estas medidas legislativas persigue tres objetivos principales:
- Asegurar que la transición en curso sea justa y socialmente equitativa.
- Mantener y reforzar la innovación y la competitividad de la industria europea (respetando una competencia equitativa con los actores económicos no europeos).
- Apoyar la posición de la Unión Europea como líder en la lucha mundial contra el cambio climático.
De manera más amplia, el Fit for 55 tiene como ambición poner a la Unión Europea en la vía de la neutralidad de carbono en el horizonte 2050.