Plan de descarbonización: las etapas para lograr una transición exitosa
Ante el calentamiento global y los compromisos asumidos por Francia, es decir, la neutralidad de carbono de aquí a 2050, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la industria se vuelve primordial. ¿Cómo combinar alta productividad y baja huella de carbono? ¡Lo guiamos!

Construir un plan de descarbonización eficaz
Plan de descarbonización: definición
El plan de descarbonización es un enfoque que busca estructurar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Al implementar un plan de descarbonización, la toma de decisiones se facilita: usted sabe dónde, cuándo y cómo actuar para reducir de manera eficaz y sostenible su huella de carbono, y todo ello sin afectar su productividad.
¿Cuáles son las etapas a seguir para construir su plan de descarbonización?
Para construir un plan de descarbonización eficaz, ante todo es necesario conocer la situación actual, es decir, la que más adelante servirá como situación de referencia.
Etapa 1: Realizar el balance de emisiones de gases de efecto invernadero
El diagnóstico de sus emisiones es posible mediante dos soluciones: la realización de un Balance de Carbono o la de un balance GEI, también llamado BEGES.
BEGES vs. Balance de Carbono
BEGES
Este balance toma en cuenta únicamente los alcances 1 y 2; es decir, contabiliza solo las emisiones directas e indirectas emitidas por el sitio o el grupo industrial.
El BEGES es obligatorio para las siguientes organizaciones:
- Empresas de más de 500 empleados en Francia metropolitana
- Empresas de más de 250 empleados en territorios de ultramar
- Servicios del Estado
- Entidades territoriales de más de 50,000 habitantes
- Establecimientos públicos y otras personas jurídicas de derecho público de más de 250 agentes (hospitales, por ejemplo)
En caso de obligación, la empresa está obligada a elaborar y publicar su balance GEI cada 4 años (o cada 3 años para las entidades públicas).
Balance de Carbono
Este balance, aunque contabiliza más emisiones, no es obligatorio. De hecho, su perímetro de contabilización difiere con respecto al balance GEI, ya que el Balance de Carbono toma en cuenta todas las emisiones de la empresa (alcances 1, 2 y 3).

Tras la realización de un Balance de Carbono o de un BEGES, los desafíos de descarbonización de la empresa se precisan. La razón: las emisiones se cuantifican y se destacan las principales fuentes emisoras.
La siguiente etapa consiste entonces en definir su trayectoria de descarbonización fijando objetivos de reducción según distintos niveles. Una vez definida esta trayectoria, servirá de marco para elaborar el plan de descarbonización, que traduce estos objetivos en acciones priorizadas y planificadas con medios concretos identificados.
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Etapa 2: Definir su trayectoria de descarbonización

La trayectoria de descarbonización definida por el sitio o el grupo debe correlacionarse con la visión, así como con las exigencias regulatorias y sectoriales. Con base en una situación de referencia (definida en la etapa anterior), representativa de la actividad, es necesario fijar objetivos de impacto a corto plazo (ejemplo: 2030) y a largo plazo (ejemplo: 2050), procurando apoyarse en marcos de referencia reconocidos como el marco SBTi, a fin de alinear su trayectoria con las ambiciones de Europa o de Francia.
Una vez definida la trayectoria de descarbonización a nivel del grupo o del sitio industrial, se debe construir el plan de descarbonización.
Objetivo: identificar todas las acciones y los medios asociados para alcanzar los objetivos definidos en la trayectoria.
Etapa 3: Construir su plan de descarbonización
A través del plan de descarbonización, la idea es listar el conjunto de acciones y los medios asociados orientados a reducir su huella de carbono. Luego, estas acciones deben priorizarse, planificarse y asignarse a una persona, designada como responsable del proyecto.
Se pueden llevar a cabo diversos tipos de acciones; algunas se pueden implementar rápidamente y no requieren inversión. Las observaciones realizadas en planta muestran que este tipo de acción suele consistir en optimizar las consignas de funcionamiento de los equipos: un horno mantenido caliente en vacío, una presión de aire comprimido ajustada a un nivel excesivo o incluso un equipo encendido mucho antes de ser utilizado.
Para ir aún más lejos en su proyecto de descarbonización, la empresa también puede realizar inversiones en proyectos de alto valor agregado, típicamente:
- La modernización de sus equipos
- La electrificación de sus procesos
- La implementación de una recuperación de calor residual
- La hibridación de la producción de calor
- etc.
Si estas acciones contribuyen significativamente a reducir la huella de carbono de un sitio industrial, a veces puede ser difícil identificarlas, ya sea por falta de tiempo o por falta de visibilidad sobre el historial de los equipos. Por suerte, ¡existen soluciones!
¿Cómo facilitar, dar seguimiento y hacer sostenible su plan de descarbonización?
Sin una visibilidad clara y en tiempo real de los datos de consumo energético y de la huella de carbono asociada, es difícil identificar y priorizar las acciones más pertinentes para reducir sus costos y su impacto ambiental. ¿El riesgo? Que el industrial concentre sus esfuerzos en fuentes poco emisoras, debido a una menor visibilidad sobre la evolución del desempeño.
Por eso, con el objetivo de un seguimiento eficaz y de hacer sostenible el desempeño, recomendamos implementar un software EMS (Energy Management Software).
Conectado a sensores dentro de la planta, esta herramienta valida y contextualiza en tiempo real los datos de consumo. Así, permite al industrial que la implementa dar seguimiento eficaz a sus consumos, visualizar la evolución de su huella de carbono y evaluar el impacto de las acciones implementadas. Al identificar desviaciones y recomendar diversas acciones, todas listadas en un módulo específico (con el costo de inversión y el ROI calculados), el EMS facilita la toma de decisiones y se convierte en un verdadero aliado para estar en línea con sus objetivos de descarbonización.
¿Por qué implementar un plan de descarbonización?
Contar con un plan de descarbonización es, ante todo, contar con una visión clara de las próximas acciones orientadas a reducir la huella de carbono de su sitio. La visión y la estructura que aporta este tipo de plan permiten involucrar a los equipos más fácilmente en el enfoque. Los equipos en terreno conocen las acciones a implementar y los tomadores de decisión están más en condiciones de validar las acciones gracias a los KPI estimados sobre las acciones por venir.
Más allá de estructurar su enfoque, el plan de descarbonización, a largo plazo, aporta muchas ventajas. De hecho, la descarbonización industrial permite controlar mejor sus costos, aumentar su resiliencia frente a la volatilidad de los precios de la energía, tener más capacidad de reacción ante situaciones de crisis y mejorar su imagen de marca.