Clean Industrial Deal: Europa presenta su plan de negocio para conciliar descarbonización y competitividad

Era particularmente esperado. ¿De qué se trata? Del Clean Industrial Deal (o Pacto para una industria limpia, en español): el plan para la competitividad y la descarbonización en la Unión Europea.
Presentado el pasado 26 de febrero, este pacto surge de una fuerte constatación. La presencia de una base industrial sólida es esencial para Europa y su competitividad. Pero las industrias europeas se enfrentan actualmente a una doble dificultad: altos costos de la energía y una competencia global cada vez más sostenida. Por lo tanto, la Comisión Europea ha reconocido que necesitan apoyo, y un apoyo urgente.
Los debates han sido intensos a nivel europeo en torno a la consecución —o no— de objetivos de descarbonización cada vez más ambiciosos. La Comisión Europea ha decidido: la descarbonización de Europa debe continuar e incluso convertirse en un motor de crecimiento para la industria europea. Este es el objetivo principal del Clean Industrial Deal. Un desafío.
Panorama de las medidas más emblemáticas.

Dos sectores son el centro de los desafíos del Clean Industrial Deal
El Clean Industrial Deal propone un conjunto de medidas para apoyar la producción de dos sectores en particular:
- Las industrias de alta intensidad energética. Por ejemplo, el acero, los metales y el sector químico, que deben ser apoyados con urgencia. La Comisión Europea considera que actualmente están sujetos a una competencia que califica de «desleal».
- El sector de las tecnologías limpias es indispensable para apoyar el esfuerzo de descarbonización.
El Clean Industrial Deal también se centra en la noción de circularidad, especialmente para optimizar los recursos considerados limitados de la Unión Europea para ciertas materias primas y así reducir su dependencia.
La medida más concreta: la creación de un Banco de Descarbonización dotado con 100 mil millones de euros
Esta es la medida más concreta del Clean Industrial Deal. Europa movilizará 100 mil millones de euros para financiar lo que denomina la transición verde, es decir, apoyar la fabricación «limpia» en la Unión Europea.
En detalle, se adoptarán tres grandes medidas:
- Reforzar el Fondo de Innovación y crear un Banco de Descarbonización para la industria con un objetivo de financiación de 100 mil millones de euros provenientes del Fondo de Innovación, de ingresos relacionados con la venta de cuotas de CO2 y del programa InvestEU (cuyo apoyo se elevaría a 50 mil millones de euros).
- Simplificar las ayudas estatales para acelerar la autorización de medidas de ayuda para las energías renovables, las tecnologías de descarbonización, etc. La adopción de esta medida debería producirse antes de junio de 2025.
- Estimular la investigación y la innovación con el lanzamiento de una convocatoria de proyectos específica a través del programa europeo Horizon Europe.
400 a 500 mil millones de euros en total
La Comisión Europea estima que esta aportación de dinero público (100 mil millones de euros) debería permitir movilizar de tres a cuatro veces más fondos privados.
La medida más esperada: el futuro plan de acción para una energía asequible
Paralelamente al Clean Industrial Deal, la Comisión Europea ha presentado su futuro Affordable Energy Action Plan (o plan de acción para una energía asequible, en español). Como su nombre indica, su objetivo es claro y ambicioso: reducir la factura energética de las industrias, las empresas y los hogares.
De nuevo, este plan se basa en una constatación que esta vez abarca tres dimensiones. En primer lugar, la Comisión estima que la pobreza energética afecta a más de 46 millones de europeos, mientras que los precios de la electricidad para los industriales seguían siendo el doble en 2023 que la media observada en el período 2014-2020. Además, la brecha de precios de la energía entre Europa y sus principales competidores se amplía, con un alto riesgo de deslocalizaciones.
694 mil millones de euros
La factura de las importaciones de energía de la Unión Europea en 2022.
Fuente: Comisión Europea
En segundo lugar, la Comisión Europea considera que la integración de los sistemas eléctricos europeos es incompleta e ineficaz, especialmente debido a la duración de los procedimientos de autorización.
En tercer lugar, las tarifas relacionadas con la red, así como los impuestos y gravámenes, han impulsado al alza los precios de la electricidad. Una situación que, además, corre el riesgo de agravarse dado el elevado monto de las inversiones en redes que se deberán realizar en los próximos años. A modo de ilustración, el Tribunal de Cuentas Europeo estimaba, a principios de abril de 2025, en más de 1.800 mil millones de euros las inversiones que se deberán realizar en las redes eléctricas de los 27 Estados miembros de aquí a 2050.
En consecuencia, el futuro plan de acción para una energía asequible del Clean Industrial Deal se basa en varias palancas principales que deben activarse.
1. Completar el mercado interior de la energía, en particular creando nuevas interconexiones entre los países. La Comisión Europea estima que la integración actual de los mercados energéticos europeos aporta a los consumidores europeos beneficios del orden de 34 mil millones de euros al año. Una integración más profunda podría elevar estos beneficios a 40 o 43 mil millones de euros al año para 2030. Para ello, además de una mejor optimización de las inversiones en redes, la Comisión Europea sugiere que los Estados miembros podrían subvencionar las tarifas de red utilizando su presupuesto público y reducir los impuestos relacionados con la energía. Una propuesta ciertamente eficaz de inmediato, pero que, para algunos países, podría chocar con las realidades del equilibrio presupuestario.
Garantías públicas europeas para estimular el mercado
La Comisión Europea prevé lanzar, junto con el Banco Europeo de Inversiones, dos programas de garantía:
- uno para promover los power purchase agreements (PPA), es decir, los contratos de compra directa a largo plazo de producción de electricidad, dotado con 500 millones de euros
- el otro para impulsar la fabricación de los equipos necesarios para las redes eléctricas, dotado con 1.5 mil millones de euros.
2. Acelerar el despliegue de energías limpias e impulsar la electrificación de los usos. La Comisión Europea desea que los Estados miembros aceleren considerablemente los procedimientos de autorización y regulación. Una propuesta legislativa en este sentido debería presentarse durante el primer semestre de 2025. Sin embargo, el tan esperado plan de acción para la electrificación se ha pospuesto al primer trimestre de 2026. La Comisión Europea evalúa en 32 mil millones de euros en 2030 los ahorros que estarían relacionados con una aceleración del 40% de la electrificación de los usos (en los sectores de la calefacción, el transporte y el hidrógeno).
3. Utilizar la energía de manera más eficiente y reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados. La Comisión Europea contempla en este punto mejorar el acceso a la financiación y proporcionar incentivos financieros para apoyar aún más las soluciones de eficiencia energética a las empresas.
La Comisión Europea estima ahorros potenciales de aproximadamente 45 mil millones de euros en 2025 (principalmente debido a menores importaciones de combustibles fósiles), luego 130 mil millones de euros al año para 2030 y 260 mil millones de euros al año para 2040.
La medida más consensuada: el apoyo a la demanda de productos limpios
Para ser completa, la Comisión Europea trabajará, además de en la producción de tecnologías y producción limpias, en el apoyo a la demanda.
La idea aquí es proponer un futuro acto legislativo para introducir criterios de sostenibilidad, resiliencia e incluso preferencia europea en las licitaciones públicas, e incluso privadas.
Una de las medidas más difíciles de implementar: la reducción de la dependencia de Europa de las materias primas críticas
Para intentar reducir su dependencia, Europa desea apostar por tres palancas principales a través del Clean Industrial Deal:
- Establecer un mecanismo que permita a las empresas europeas agruparse para agregar su demanda de materias primas críticas.
- Crear un centro europeo dedicado a las materias primas críticas para realizar compras conjuntas en nombre de las empresas interesadas con el fin de aumentar el poder de negociación y así obtener mejores condiciones financieras.
- Desarrollar la economía circular para apostar por la reutilización de las materias primas. La Comisión Europea prevé adoptar, en 2026, una ley sobre la economía circular.
24%
La tasa de utilización circular de materiales objetivo en 2030 (frente al 11,8% en 2023).
Fuente: Comisión Europea, Agencia Europea de Medio Ambiente
El Clean Industrial Deal europeo era muy esperado por numerosas partes interesadas. Y para algunas de ellas, ha decepcionado en parte, especialmente debido al número limitado de medidas concretas con un impacto inmediato.
Este Clean Industrial Deal es, de hecho, una especie de «plan de negocios» de la Unión Europea cuya implementación debería aplicarse en un período de dos años a través de la publicación de varias decenas de propuestas de directivas y reglamentos europeos. Sin embargo, una cosa es segura: la cuestión de la competitividad europea, en relación con los precios de la energía y los objetivos de descarbonización, está en el centro de la agenda europea.
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